Mujeres y juventud, fundamentales para el futuro de Asturies

Elena Plaza, periodista   /    Fotografía: Daniel López

No hay una receta mágica que frene la crisis demográfica que sufre Asturies, pero este vaciamiento ya comenzó en los años 50, según recordaba Amalia Maceda, profesora de Geografía en la Universidad de Uviéu y experta en Geografía y Ordenación Rural. Este era el tema central de la mesa ‘La Asturies vacía. Alternativas a una crisis demográfica’ de los Alcuentros de Primavera. Entre los aspectos que se señalaron nos encontramos con la transversalidad de las políticas de igualdad para asentar población femenina y joven, y la especial atención a las peculiaridades y necesidades del territorio, como también señalaron Manuel Maurín, profesor de Geografía cuya labor se centra en ordenación del territorio, y Xosé Alba, profesor de Economía Aplicada especializado en espacios naturales, ambos de la Universidad asturiana.

Uno de los temas claves es precisamente la importancia de las escuelas rurales y las facilidades de acceso que haya a ellas para mantener a familias enteras en poblaciones no urbanas. Menores que recorren 60 kilómetros cada día para ir y volver a los centros educativos no resulta nada factible, lo que da lugar a estampas como que cada mes de septiembre madres con hijos se marchen a núcleos más grandes, como el propio Uviéu, dejando al padre en el pueblo trabajando. La nueva trashumancia en la época de lo digital. Como tampoco resulta nada esperanzador imponer la norma urbana en la enseñanza en las zonas rurales, desapegando y alentando a futuras emigraciones de los menores de su entorno más inmediato. Algo que repercute claramente en la autoestima y el orgullo de la identidad rural, como se debatió.

A ello hay que sumar la poca presencia femenina en el medio rural, alentadas, además, por sus propias madres a emigrar para que no vivan lo mismo que ellas vivieron, sin olvidar la falta de infraestructuras como pediatras, guarderías…

El empleo es otro elemento clave para asentar y atraer población, fundamentalmente joven. Los tres ponentes coincidieron en destacar lo ineficaz y el dinero no aprovechado en la implementación de políticas con este objeto, como los fondos LEADER, otorgados sin valorar la viabilidad de los proyectos, sino más bien por amiguismo y atendiendo clientelismos, y sin que se realizara ningún tipo de evaluación de estos proyectos ni de las políticas para identificar y valorar si son o no eficaces y en qué fallan.

Maurín destacaba también la importancia de “acercar el zoom para intervenir analizando y diagnosticando estrategias específicas” según los territorios, teniendo en cuenta que no todos son iguales, a lo que puntualizaba Alba que “hay que poner el foco en los problemas y separarse para ver con perspectiva”. Ambos, junto con Maceda, señalaron la incongruencia de las políticas llevadas a cabo desde los altos estamentos para asentamiento y consolidación, pero que chocan con las realidades de cada territorio y las necesidades del día a día, imponiéndoles cotidianidades que imposibilitan el desarrollo y el mantenimiento de los modos tradicionales que funcionan, imponiéndoles falsas realidades. Tanto Alba como Maceda destacan también la cantidad de superficie fértil de vega “enterrada bajo el cemento de polígonos industriales vacíos”, desaprovechada así de los usos y costumbres tradicionales, poniendo como ejemplo la enorme vega de Cornellana, dedicada a un lado a plantación de kiwis y al otro de escombrera de un polígono fantasma.

Maurín destacaba también la importancia de la existencia de masa crítica para hacer viables la vida y su mantenimiento en estas zonas, señalando que hay censadas unas 7.000 entidades poblacionales en toda Asturies. Y señalaba un debate acerca de la idoneidad de reforzar las cabeceras o plantear diferentes estrategias según los núcleos. Lo que sí tiene claro es que “el marco está desajustado con un modelo del siglo XIX”, teniendo en cuenta cómo han influido también los procesos productivos en el diseño poblacional y el desaprovechamiento actual de los recursos agroalimentarios y de patrimonio abandonado, señalando la idea de llevar a cabo una desamortización en este sentido que favorezca y atraiga nuevos asentamientos, señalando también que el 60% de los hogares actuales están formados por una o dos personas e iniciativas interesantes como “el cohousing, una opción perfecta para el mundo rural”.