Todas las mujeres que conozco: sin miedo, sin vergüenza

Miedo y vergüenza, la cara B de las libertades y derechos por los que aún luchan las mujeres. Así lo comprobamos el pasado martes 8 de enero en el Café de Macondo de Xixón a través de la película Tódalas mulleres que coñezo, de Xiana do Texeiro, en el marco de la Muestra de Cine Social y Derechos Humanos (MUSOC19) organizada por Acción en Red Asturias y en la que el Institutu Asturies 2030 colabora en cuatro de las proyecciones.

Conversaciones cotidianas entre mujeres a la luz pública. Conversaciones que, hasta hace poco, eran confesiones íntimas entre amigas, si lo llegaban a ser, porque la vergüenza y la normalización de las violencias machistas llevan en ocasiones a negar acosos y agresiones en los que aún se culpabiliza a la víctima y se disculpa al agresor.

En Tódalas mulleres que coñezo mujeres de diferentes generaciones reflexionan sobre estas violencias y sobre el halo de miedo que las rodea. Un miedo que acaba condicionando horarios, itinerarios o modos de vestir. Un miedo que no es paranoico, sino que se levanta sobre la realidad de una sociedad machista en la que se ha forjado un modelo de masculinidad que sitúa su deseo o sus impulsos por encima de el derecho de las mujeres a la integridad de su cuerpo, su imagen y su intimidad.

Las reflexiones en voz alta y clara de estas mujeres abrieron el debate posterior en Diálogos Visibles con representantes de diferentes organizaciones y asociaciones feministas de Xixón. Un debate en el que hubo coincidencia en señalar la necesidad de que el miedo, la vergüenza o la tristeza no sean paralizantes y elementos de control, sino que, aún reconociendo la legitimidad de esos sentimientos, la rabia que también generan estas violencias sea un punto de arranque para la acción.

Yolanda Huergo, licenciada en Derecho e integrante del Institutu Asturies 2030, destacaba tras la proyección la empatía con las mujeres que protagonizan la película, en la que “cuéntennos un poco de tolo que nos pasó a caúna ensin que-y diéremos nenguna importancia”.

Unas violencias cotidianas que los feminismos están situando en el primer plano al denunciar su impacto en las vidas de las mujeres y frente al que surgen fuertes movimientos de reacción y regresión, aunque hubo coincidencia en los Diálogos Visibles en reseñar los avances que el movimiento feminista ha conseguido a lo largo de los años: “Políticamente falamos d’un tema que yá entra en delles axendes y tamién hai que tener en cuenta que la regresión ye respuesta a los avances de les muyeres y a la so mayor participación en política y en toles esferes”, comentaba Huergo.

Unos avances que para Nuria Rodríguez López, concejala de Xixón Sí Puede, se hacían patentes en la misma película en la que también se da voz a chicos adolescentes: “Una cosa mínima es que si esta misma película se grabara hace veinte años veríamos a los adolescentes negar directamente el problema y, aunque sea por corrección política, a día de hoy no se atreven a negarlo”. Un problema que, para la edil de XsP, debe enmarcarse en el punto preciso para “buscar un equilibrio entre la violencia que efectivamente se vive y la libertad que queremos tener y con la que queremos vivir sin que el miedo nos paralice”.

Y es que, una vez más, comprobamos que lo personal es político, el miedo y la vergüenza incluidos. Hablar sin tapujos y compartir violencias cotidianas que, una a una, las convierten en un grave problema que afecta a la mitad de la población. Cuestión de respeto, de libertades y de derechos que nunca cayeron del cielo. La batalla está abierta.